PARA QUIÉN ES FLIP FLOPPING

Si has llegado hasta aquí… ¿no serás tú quien está buscando algo diferente?

TU AVENTURA PERSONAL

grupo practicando chikung en un viaje de Flip Flopping The World
Alma viajera y valores afines al proyecto.
Disfrutar lo inesperado: adaptarte, dormir en tiendas, casas locales o lo que ofrezca la comunidad, y resolver imprevistos con buena onda.
Aventuras auténticas: duchas improvisadas, comidas sencillas, trayectos largos que se convierten en parte de la experiencia.
Creatividad e improvisación: sacar partido a cada momento.
Aprender de la diferencia: emocionarte con lo simple, lo auténtico y lo humano.
Viajar con conciencia: cuidar lugares, personas y animales, evitando cualquier forma de explotación.

CONECTAR CON OTRAS PERSONAS

Conexión real: compartir, aprender y crear recuerdos con un grupo pequeño y diverso.
Comunidad y reciprocidad: recibir y aportar, dejando algo positivo en quienes encuentras en el camino.
Grupos cercanos: máximo 8 – 10 personas para generar vínculos genuinos.
Colaboración: viajar juntos enriquece cada vivencia.

Explorar e inmersión

Inmersión total: vivir los lugares y participar en la vida local.
Estilo Flip Flopping: mochilas, hospedajes locales (tiendas de campaña, casas de bambú, casas de madera, hostales comunitarios), caminos auténticos y experiencias reales.
Experiencias transformadoras: despierta la curiosidad y deja recuerdos que conectan con la esencia del lugar.
Reciprocidad: recibir experiencias únicas y aportar algo positivo a las comunidades que visitas.
grupo comenzando una ruta en las faldas del monte Gorbea

LA ACTITUD DE FLIP FLOPPING

No te importa modificar los planes sobre la marcha: los horarios no siempre coinciden con los de tu casa y el “ahorita” local puede ser muy distinto.
No te importa adaptarte a comidas sencillas: la variedad puede ser limitada, pero la experiencia es mucho más rica.
No te importa compartir habitación o espacio: tiendas de campaña, casas locales o habitaciones compartidas son parte de la aventura.
No te importa resolver imprevistos: un agujerito en la mosquitera, en la zapatilla… o en cualquier rincón inesperado que haga que la aventura sea más divertida.
No te importa una duchita de agua fría de vez en cuando: un chute de frescura que activa la circulación y renueva la vitalidad.
No te importan los bichitos: forman parte de la vida.

TU MOTIVO

No tienes amigas disponibles o nadie cercano hace viajes mochileros.
Falta de tiempo para organizar un viaje por tu cuenta.
Quieres algo que te llene, salir de la rutina y vivir experiencias auténticas.
Necesitas compañía con intereses afines, en grupos pequeños.
Buscas seguridad y acompañamiento sin perder libertad: alguien que conozca el lugar y te permita disfrutar.
Viajar sola no da miedo, ¡da aventura! Y al final, siempre fluye una pequeña gran familia durante el viaje.
grupo practicando en un taller del txalaparta